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El 71% de las víctimas de trata son mujeres y niñas y el destino más frecuente es la explotación sexual

01/08/2017

30 de julio, Día Mundial contra la Trata

La trata de personas es un delito que afecta prácticamente a todos los países y a todas las regiones del mundo y que, lejos de remitir, se intensifica. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que casi 21 millones de personas en el mundo son víctimas del trabajo forzoso, cifra que incluye a las víctimas de trata con fines de explotación sexual. La cifra dada por la OIT es una estimación mínima, pues se desconoce el alcance y la magnitud del problema. Lo que sí se sabe es que todos los países del mundo tienen alguna relación con este delito, ya sea como país de origen, de tránsito o de destino de las víctimas.

La «crisis de refugiados», sin precedentes desde la segunda guerra mundial, ha convertido ha miles de personas vulnerables que huyen de sus países en conflicto en potenciales víctimas de las redes de traficantes.

La explotación sexual es el destino principal de las víctimas de trata (54%), seguida de la explotación laboral (38%) y, en menor medida, otros (8%) como el tráfico de órganos, los matrimonios forzados o la mendicidad forzada. El 51% de las víctimas de trata son mujeres, y casi un tercio niñas (21%) y niños (8%). Son datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito UNODC, recogidos en su último Informe global sobre el tráfico de personas, publicado en diciembre pasado.

Traficantes

En cuanto a las personas condenadas por tráfico, un 63% son hombres y un 37% mujeres. Traficantes y víctimas suelen proceder del mismo lugar y tienen nexos comunes; comparten lengua y cultura, algo que utilizan los traficantes para generar confianza en las víctimas. Los traficantes rara vez viajan al extranjero para reclutar a las víctimas pero sí viajan a los países de destino para explotarlas. Como patrón general, los traficantes en los países de origen suelen ser ciudadanos de estos países, mientras que los traficantes en los países de destino son ciudadanos de estos países o tienen la misma ciudadanía que las víctimas que traficaron.

Menores víctimas

Un dato positivo es la disminución en la proporción de menores víctimas, que ha vuelto a niveles de 2009 después de siete años de incrementos. A pesar de ello, casi un tercio de las personas traficadas son niñas y niños (casi tres niñas por cada niño) y su destino principal la explotación sexual (niñas) y el trabajo forzado, los niños soldados y la mendicidad (niños).

Persecución del delito de trata

El número de países que han tipificado como delito la trata de personas, de conformidad con la definición utilizada por el Protocolo de la ONU sobre la trata de personas, pasó de 33 en 2003 (18%) a 158 en 2016 (88%). Este rápido progreso confiere mayor protección a las víctimas y una intensificación en la persecución de los criminales; sin embargo, la mayoría de las legislaciones nacionales son recientes – introducidas durante los últimos ocho a diez años – y el número medio de condenas sigue siendo bajo.

 

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