The New York Times recuerda el asesinato de Ana Orantes

17/01/2020

Imagen de la calle Ana Orantes en Sevilla. Foto: La Retahíla

El periódico norteamericano The New York Times ha querido rendir homenaje a Ana Orantes, mujer granadina que fue asesinada por su exmarido el 4 de octubre de 1997 tras denunciar en televisión las agresiones que sufría. El artículo ha sido publicado en la sección de Overlooked, una serie de obituarios sobre personas relevantes cuyas muertes no fueron recogidas en el momento en que ocurrieron. La información se encuentra disponible en inglés y en español

Un antes y un después en el tratamiento informativo de la violencia de género.

Diciembre de 1997 debe ser considerada una fecha que marca un antes y un después en la representación en los medios de la violencia contra las mujeres. Hasta esa fecha, este problema nunca había conseguido figurar de forma habitual en la primera página de los periódicos o abrir la edición de los informativos y telediarios. Y eso era así a pesar las movilizaciones de otros agentes sociales, como las organizaciones de mujeres para las que, desde los años setenta, el tema de la violencia masculina había sido objeto de atención y movilización.

El 4 de diciembre de 1997, Ana Orantes acudió a un programa de la televisión andaluza, en el que dio testimonio de una larga historia de violencia de género; una vida de malos tratos y abusos infligidos por su marido, J. Parejo, y soportados durante cuarenta años por ella y por sus hijas e hijos. Trece días después de salir en televisión, el 17 de diciembre de 1997, su ya exmarido la asesinó brutalmente; la roció con gasolina y le prendió fuego y la quemó viva. Su aparición en televisión contribuyó a sacar del ámbito privado la violencia de género y hacer de ella un asunto público.

A finales de los 90, la violencia en la pareja aún se consideraba un asunto doméstico y su caso evidenció la situación de indefensión y desprotección institucional en la que se encontraban las víctimas. Este hecho, que revistió tanta gravedad como muchos que se habían producido contra otras mujeres con anterioridad, sin embargo, constituye un revulsivo que los medios reproducen y citan en primera página; situación que algunos mantienen en los dos meses posteriores al caso Orantes con los nuevos casos de asesinatos de mujeres que se van produciendo.  Por primera vez, la opinión pública vivía con consternación un asesinato machista. También a partir de este momento, se movilizaba la respuesta institucional.

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