El plan andaluz contra la violencia de género fomentará el rechazo al agresor y combatirá micromachismos

21/10/2020

Andalucía contará con una nueva herramienta para la lucha contra la violencia machista después de que el Consejo de Gobierno haya aprobado la formulación del Plan Integral de Sensibilización y Prevención contra la Violencia de Género y encomendado a la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, a través del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), su coordinación y elaboración. Entre otras novedades de este plan, con vigencia para el periodo comprendido entre 2021 y 2025 y opción a prórroga de dos años, se encuentra la promoción del rechazo social al agresor y la prevención de micromachismos.

El Plan Integral de Sensibilización y Prevención contra la Violencia de Género 2021-2025 tiene como finalidad establecer las directrices, objetivos y líneas básicas de intervención que orientarán las actividades de los poderes públicos, en materia de sensibilización y prevención de la violencia de género, con el fin último de dotar a Andalucía de un instrumento coordinado, planificado y coherente compuesto por medidas transversales y acciones en diferentes ámbitos de actuación con el fin de prevenir la violencia de género. No en vano, esta estrategia afectará a todas las consejerías de la Administración de la Junta de Andalucía y sus entidades instrumentales.

El Instituto Andaluz de la Mujer contará con la participación de un grupo de trabajo conformado por personas expertas en género y violencia de género del ámbito universitario y del propio IAM para la coordinación y elaboración de dicho plan de sensibilización y prevención.

En el documento aprobado se establece que las actuaciones y acciones de sensibilización que deriven del plan tendrán como objetivo modificar los mitos, modelos y prejuicios existentes y deberán tener en consideración, entre otras cuestiones, la presentación de la violencia en su naturaleza estructural y multidimensional, como fenómeno enmarcado en la desigual distribución de poder entre hombres y mujeres; la determinación de las diferentes causas de la violencia de género y sus consecuencias; la promoción del rechazo social a la figura del agresor y la detección y prevención de micromachismos, denunciando sus abusos y destacando las consecuencias de éstos, señalando sus responsabilidades, con el fin de evitar la imagen de impunidad.

Asimismo, se deberá presentar una imagen de las mujeres supervivientes que han sufrido violencia de género como sujetos plenos, con posibilidad de superar las situaciones en las que se encuentran y como referentes de lucha por los derechos y las libertades, así como visibilizar toda clase de violencia de género (física, psicológica, sexual, económica...).

Además, se avanza que el plan marcará los mensajes e imágenes en las campañas y acciones contra la violencia de género del Gobierno andaluz bajo objetivos y criterios como la incorporación de mensajes positivos, unitarios y adaptados a las exigencias de cada momento, debiendo poner el foco en el maltratador, haciéndose eco de las condenas, y que, además de contemplar el término 'víctima' se incluya el de 'superviviente'.

Identificación de situaciones de riesgo

También se deberán añadir pautas de actuación a las víctimas, incluyendo la identificación de situaciones de riesgo. Así se establece como público objetivo preferente de las campañas a las personas jóvenes y se insta a que se visibilice a las mujeres con discapacidad y la especial incidencia en las mismas, especialmente respecto a la violencia sexual, así como a las mujeres que viven en el ámbito rural.

En definitiva, se busca que las campañas y acciones de sensibilización que se deriven de este plan muestren historias de superación de la violencia de género, evitando la victimización secundaria de las mujeres que sufren violencia de género, incluidas las menores. En las campañas y acciones que se desarrollen habrán de tenerse en cuenta las especiales circunstancias de dificultad en el acceso a la información en que puedan encontrarse determinados colectivos como el de personas migrantes, personas que viven en el medio rural y personas con discapacidad, procurando un formato accesible para estas últimas.

El acuerdo de formulación avanza que el plan integral desarrollará, como mínimo, ocho estrategias de actuación relacionadas con la educación, con el objetivo fundamental de incidir, desde la etapa infantil hasta los niveles superiores, en la igualdad entre mujeres y hombres y en el respeto de los derechos y libertades fundamentales, dotando de los instrumentos que permitan la detección precoz de la violencia de género e incluyendo la coeducación de manera transversal y la educación afectivo-sexual de acuerdo con el desarrollo evolutivo de los niños y niñas.

Comunicación

Otro de los aspectos que se recoge es la comunicación, cuya finalidad es sensibilizar a mujeres y hombres, modificar los modelos y actitudes, mitos y prejuicios sexistas y concienciar a la sociedad sobre la violencia de género como una problemática social que atenta contra el sistema de valores. A ello se suma la detección, atención y prevención de la violencia de género, prestando una especial consideración a los grupos de mujeres más vulnerables.

También se prevé la sensibilización, programas y actuaciones de prevención de todas las formas de violencia y desigualdades de género dirigidos a la población masculina, con especial incidencia entre los jóvenes, insistiendo en la necesidad de promover una sociedad más igualitaria entre mujeres y hombres.

Otros de los ejes principales será la formación y especialización de profesionales de los distintos sistemas públicos de promoción y protección social, con el objetivo fundamental de garantizar una formación suficiente y permanente que les permita la prevención, la detección precoz, la atención, la recuperación de las víctimas y la intervención con hombres para prevenir la violencia de género, promover los valores de igualdad, los buenos tratos y, en su caso, la rehabilitación del agresor.

En esta línea se prevé la formación y especialización de profesionales en el ámbito laboral, en colaboración con organizaciones empresariales y sindicales, para prevenir y sensibilizar sobre el acoso sexual y el acoso por razón de sexo.

Asimismo, se incluye la coordinación y cooperación de los distintos operadores implicados en el objetivo de erradicación de la violencia de género, con la Administración de Justicia y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, a fin de garantizar la no victimización de las mujeres y la eficacia en la prestación de los servicios. Junto a ello, la elaboración, impulso y actualización de protocolos de actuación, en especial de aquellos que permitan valorar, reducir y, en su caso, alertar sobre los niveles de riesgo potencial de violencia de género

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